Sobre cómo Japón se convirtió en un exponente mundial de la marimba, al introducirla en su currículum de educación musical.

January 6, 2018

Tan identificada estaba Guatemala con sus modernas marimbas a principios del siglo XX, luego de que grupos célebres se presentaran en Norteamérica y Europa, que una de las primeras películas filmadas con técnica experimental a color fue el documental sobre el país titulado "Marimba Land" (1920) [1].  Estos eran los tiempos en que anunciar una marimba guatemalteca en los grandes teatros norteamericanos causaba gran expectación y concurrencia.

 

Trasladémonos en el tiempo cien años adelante, al tiempo presente, y nos encontramos con que el Japón es el país con mayor cantidad de marimbistas en el mundo. Más significativamente, tiene el número más alto de participantes y ganadores de certámenes internacionales de marimba [2]. Igualmente, las piezas seleccionadas para los certámenes internacionales provienen principalmente de compositores japoneses. Y por si quedara alguna duda de su supremacía en el desarrollo reciente de la marimba, las marimbas hechas por las fábricas japonesas, exportadas a todo el mundo, son consideradas como las de mejor balance tonal y calidad acústica [3].

 

Es de preguntarse entonces, ¿Cómo fue que se produjo tal traslado de la primacía en el desarrollo de este instrumento musical, originalmente mesoamericano, a la cultura japonesa actual?

 

La historia de este traslado, además de ser interesante, propone un ejemplo que vale la pena estudiar, por la posibilidad de adaptarlo de regreso al ambiente guatemalteco. Especialmente porque, tal como hace 100 años, Guatemala sigue teniendo los recursos indispensables en el avance de este instrumento musical: la madera ideal, artesanos capaces y ejecutantes habilidosos.    

 

La historia de la marimba en el Japón 

 

A principios del siglo XIX se introdujo desde la china al Japón un xilófono cuyas barras estaban montadas en una caja en forma de canoa, el cual se cree se originó en el sudeste de Asia (véase el gamelan camboyano).  Este era un instrumento muy sencillo, utilizado usualmente por actores del teatro kabuki.

 

Fue durante la búsqueda de modernización del periodo Meiji (1868-1912), específicamente en 1879, cuando se crearon los primeros libros de canciones infantiles y manuales de instrucción musical instrumental. Los xilófonos con caja de canoa formaron parte de esos instrumentos.

 

Pasada la segunda guerra mundial, durante la ocupación norteamericana (1945-1952), empezó la verdadera transformación hacia la adopción de la marimba. Notablemente, en 1947 se adoptó en el Japón la Ley Básica de Educación, con la cual se introdujo formalmente la instrucción en el canto y ejecución instrumental.

 

Como veremos, el inicio de la producción de xilófonos y marimbas en el Japón está estrechamente ligado a la selección de las "marimbitas de mesa" como un útil de la instrucción instrumental primaria. El estándar de curriculum nacional, declarado en 1947, así lo determinó.

 

Consecuentemente, la demanda del sencillo instrumento fue tal, que la producción existente no se dio abasto. Al principio, en la urgencia de implementar el programa, las fábricas de carpintería suplieron la demanda con instrumentos de menor calidad, pero gradualmente comenzaron a aparecer fábricas de instrumentos más depurados.  

 

Fue también en 1947 cuando el Ministro de Educación japonés le presentó al gerente de la compañía de llantas Bridgestone, Miyakawa Takeshi, un modelo de xilófono producido por la compañía norteamericana Deagan. Inmediatamente, Miyakawa, quien había fundado en 1939 la Empresa de Maderas del Japón (para hacer los aviones de combate), vio la oportunidad de manufacturar y suplir a las escuelas con xilófonos hechos en serie, de mejor calidad.  Así, 1947 marca la fecha en que el Japón se embarcó en la fabricación masiva de xilófonos. Miyakawa conocía muy bien que la madera ideal para este instrumento, el rosul, provenía de Guatemala y Belice, en Centroamérica. Sin embargo, en ese tiempo era casi imposible importarla, por lo que comenzaron a producir los primeras instrumentos con madera de Betula schmidtii, una especie de abedul local.

 

 

De Guatemala al Japón, vía los Estados Unidos

 

En 1950, un grupo de misioneros, dirigidos por Lawrence Lacour, viajaron al Japón, con un grupo musical que incorporaba marimbas del tipo diseñado en los Estados Unidos por Omar Musser. Recordemos que el Sr. Musser había sido cautivado a los 12 años por la marimba, cuando su padre lo llevó a escuchar los conciertos de los Hermanos Hurtado en el pabellón de Guatemala en la Exposición de San Francisco (1915). El grupo de Mr. Lacour, con cuatro marimbas de cuatro octavas cada una, dio múltiples conciertos en las islas niponas, haciendo que tanto los ejecutantes japoneses establecidos como los aspirantes, cambiaran al xilófono por la marimba. Al marcharse los misioneros, dejaron detrás las marimbas Musser, las cuales sirvieron de modelo para las incipientes compañías de marimbas japonesas. Más adelante, a mediados de la década de los 1970, Yamaha (una compañía que se inició en 1889 fabricando órganos) compró las patentes y marcas de la compañía norteamericana Deagan, fábrica estadounidense de singular trayectoria en la construcción de marimbas desde principios del siglo XX.

 

La producción de marimbas por la fábrica de John C. Deagan se inició por el encuentro de los xilofonistas norteamericanos con los marimbistas guatemaltecos a partir de 1908. La influencia de los instrumentos fabricados en Guatemala puede apreciarse hasta el presente, no solo en las marimbas norteamericanas, sino también en las japonesas. Por supuesto, todas las marimbas de alta calidad fabricadas alrededor del mundo, incluyendo Japón, utilizan maderas de Guatemala y Sur de Belice para sus teclados (principalmente el rosul, Dalbergia Stevensonii), las que son exportadas en forma de trozas.

 

 

De la instrucción con teclados de madera, hecha por mandato gubernamental en las escuelas primarias japonesas, salieron compositores e intérpretes que hicieron conciencia y conocimiento del instrumento en su país. Estos ejecutantes, trabajando cercanamente con los fabricante de marimbas, produjeron los instrumentos avanzados que ahora se exportan a todo el mundo. Las tres principales compañías son: Yamaha, Korogi y Saito.

 

Como un dato sugerente, entre los innumerables estudiantes de primaria cuya instrucción incluía el xilófono, se encontraba en 1947 una habilidosa niña de 10 años, que más adelante, al adoptar la marimba como su instrumento, llegaría a ser una luminaria de la marimba en el mundo. Su nombre: Keiko Abe. Otras estrellas de la marimba japonesa: Takahashi Michiko, Fujii Mutsuko, Kusakari Tomoko, Sugawara Atsushi, Okada Mariko, Takada Midori y muchos más.

 

Así como, medio siglo antes, los ejecutantes de xilófonos norteamericanos habían sido impresionados por las grandes marimbas guatemaltecas, adoptando el novedoso instrumento e introduciéndole modificaciones técnicas, en los años 1950 los japoneses también fueron cautivados por los sonidos dulces de la marimba, acogiéndola como un instrumento propio, componiéndole música cada vez más sofisticada, e introduciéndole modificaciones que han hecho que sus marimbas sean ahora las preferidas por concertistas alrededor del mundo.

 

Instrumento ideal para la enseñanza musical

 

Guatemala tiene el recurso humano y natural para no solo reclamar la primacía en la fabricación y ejecución de la marimba, sino introducir, como parte de la educación musical de la niñez, un instrumento que presenta muchas facetas y oportunidades para estimular la creatividad artística y fomentar la apreciación por la música.    

 

El resultado de adoptar el instrumento (en una versión para instrucción y práctica individual) sería una educación artístico-musical amplia y accesible para nuestra infancia —aun en los lugares más apartados del país— y fuentes de trabajo para la población: docentes musicales, artistas- ejecutantes y diseñadores-fabricantes de instrumentos musicales para la educación. En otras palabras, una industria donde la educación musical y la fabricación de instrumentos se nutren entre sí.    

 

En la siguiente oportunidad abordaremos el tema de la influencia de la educación musical en otras ramas del aprendizaje, particularmente en ciencia y matemática.

 

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Efrain Figueroa Lemus, Ph.D., es autor de "La marimba mesoamericana: una historia ilustrada", Editorial PiedraSanta, 2016.

 

 

[1] http://www.silentera.com/PSFL/data/M/MarimbaLand1920.html

 

[2] Mutsuki, Fujii. The Development of Music for the Xylophone and Marimba in Japan, traducido por Philip Flavin, Senzoku College of Music,  Marimba Research Group, PAS Website Fujii Database, Vol. I, II. http://www.pas.org/resources/research/fujii-marimba-databases-content

 

[3] Mutsuko Fujii, Senzoku Marimba Research Group at the Senzoku Gakuen College of Music Percussion Institute.

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